Fisioterapia a domicilio
Tratamiento especializado del dolor con equipamiento de clínica privada. Sin desplazamientos, sin listas de espera.
La fisioterapia a domicilio no es una alternativa menor a la clínica. Es exactamente el mismo tratamiento y el mismo equipamiento, pero en el lugar donde estás más cómodo: tu casa.
Llevo casi 30 años tratando el dolor y he visto cómo muchas personas abandonan su recuperación por las dificultades para desplazarse. Por eso decidí llevar la clínica a domicilio.
Tratarte en tu propio entorno tiene ventajas reales: estás más relajado, puedo valorar cómo te mueves en tu día a día y el tratamiento se adapta a ti, no a un protocolo genérico.
¿Cómo funciona el servicio?
1. Primera llamada
Todo empieza con una conversación. Cuéntame qué te pasa, desde cuándo lo tienes y cómo afecta a tu día a día. Con esa información valoro si la fisioterapia es lo que necesitas y si puedo ayudarte yo en particular. Si creo que tu caso requiere otro tipo de atención, te lo digo con total honestidad y te oriento sobre los pasos a seguir. Sin rodeos y sin hacerte perder el tiempo.
2. Me desplazo a tu domicilio
Me desplazo a tu casa con todo el equipamiento: camilla portátil, ecógrafo musculoesquelético, Indiba Activ, material para punción seca y neuromodulación, y una lámpara de infrarrojos para que estés cómodo durante la sesión. Lo monto en unos minutos y tu salón se convierte en tu clínica particular. Cuando termino, lo recojo todo y no queda rastro.
3. Valoración inicial
La primera sesión siempre empieza por una valoración completa. No me limito a preguntar dónde te duele: quiero entender por qué te duele. Reviso la zona afectada pero también las estructuras relacionadas, porque el origen del dolor no siempre está donde se siente. Utilizo el ecógrafo para apoyar la valoración y, si detecto algo que requiere atención médica, te lo comunico y te indico el protocolo a seguir.
4. Tratamiento personalizado
Una vez completada la valoración, comenzamos el tratamiento en la misma visita. Trabajo con las técnicas y la aparatología más adecuadas para tu caso: terapia manual, Indiba, punción seca o neuromodulación, según lo que necesites. El objetivo de cada sesión es claro: que cuando me vaya, estés mejor que cuando llegué.
5. Seguimiento y acompañamiento
El tratamiento no termina cuando salgo por la puerta. Te preparo una tabla de ejercicios personalizada para que puedas trabajar entre sesiones. Y estoy disponible por WhatsApp para cualquier duda que surja, aunque ya no estemos en un proceso activo de tratamiento. Mis pacientes saben que pueden contar conmigo más allá de la consulta.
¿Empezamos?
La valoración inicial es gratuita. Cuéntame qué te pasa y te digo con honestidad si puedo ayudarte.
